La interdependencia de la sociedad moderna acelera el comercio, abre amplias oportunidades para el desarrollo y conecta a las personas de todo el mundo en un grado sin precedentes. Sin embargo, las mismas tecnologías de las que dependen a diario los gobiernos, las empresas privadas y una creciente proporción de la población también entrañan riesgos para la seguridad y la intimidad. Reconociendo la creciente preocupación entre los organismos del sistema de las Naciones Unidas en relación con la seguridad cibernética y la ciberdelincuencia, en noviembre de 2013, la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación, por conducto de su Comité de Alto Nivel sobre Programas, hizo suyo un marco sobre seguridad cibernética y ciberdelincuencia para el sistema de las Naciones Unidas. El marco establece los principios para las actividades de desarrollo de programas en relación con la ciberdelincuencia y la seguridad cibernética, así como para mejorar la coordinación entre las entidades de las Naciones Unidas sobre esta cuestión, en apoyo de los Estados Miembros.

Al examinar el panorama de la seguridad de la información durante su segundo período de sesiones en noviembre de 2013, la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación centró sus deliberaciones en la función que las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas pueden desempeñar, tanto a nivel individual como colectivamente, para apoyar las deliberaciones intergubernamentales relativas a la seguridad cibernética, la ciberdelincuencia y las políticas de información. Para promover estos esfuerzos, la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación acordó que las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas trabajarían juntas para formular una estrategia integral y coherente a nivel de todo el sistema para ayudar a los organismos a hacer frente a los desafíos que plantean la seguridad cibernética, la ciberdelincuencia y las políticas relativas a la información.