El documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Río de Janeiro (Brasil) en junio de 2012, titulado “El futuro que queremos” (resolución 66/288 de la Asamblea General, anexo), reafirmó la importancia del respeto de los derechos humanos para el desarrollo sostenible, la paz y la seguridad y el estado de derecho. Sobre la base de los progresos realizados en los últimos años en lo referente a la incorporación de los derechos humanos en la labor de desarrollo, los esfuerzos por integrar los derechos humanos en la labor del sistema de las Naciones Unidas culminaron, en 2013, en la iniciativa “Los derechos primero”, una iniciativa del Secretario General para renovar el compromiso de las Naciones Unidas con la salvaguardia de los derechos humanos en todo el mundo. En respuesta a ella, la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación, por conducto de sus mecanismos subsidiarios (el Comité de Alto Nivel sobre Programas y el GNUD), redoblaron sus esfuerzos encaminados a promover la coherencia de las políticas en la esfera de los derechos humanos. La Junta reafirmó su compromiso con los principios de derechos humanos de las Naciones Unidas, según dispone la Carta y se codifica en los convenios y convenciones sobre los derechos humanos y en la declaración aprobada bajo los auspicios de las Naciones Unidas y en este contexto, hizo suya la declaración del Secretario General de 22 de noviembre de 2013 relativa a la renovación del compromiso para con los pueblos y los propósitos de las Naciones Unidas.

Los progresos de las reformas de las Naciones Unidas en las esferas de los derechos humanos y el desarrollo abrieron nuevas oportunidades para la participación y el apoyo a los Estados Miembros en relación con el cumplimiento de sus compromisos en materia de derechos humanos y los objetivos de desarrollo nacionales. Apoyando la interdependencia entre el desarrollo, la paz y la seguridad y los derechos humanos, el GNUD promovió la coherencia y la coordinación de las políticas en la incorporación de los derechos humanos y la ejecución acelerada de estrategias clave para reforzar los vínculos normativos y operacionales dentro del sistema de las Naciones Unidas, entre otras cosas, desplegando asesores de derechos humanos en las oficinas de los coordinadores residentes, reforzando la orientación, e iniciando los trabajos en relación con un marco de seguimiento y evaluación para medir el desempeño de los equipos de las Naciones Unidas en los países en lo referente a la incorporación de los derechos humanos en la actividad general. El GNUD también se comprometió a impulsar la ejecución del Plan de Acción “Los derechos primero” dando instrucciones a los equipos de las Naciones Unidas en los países para que llevaran adelante todos los elementos de la iniciativa que fueran pertinentes para sus contextos nacionales particulares.

A nivel nacional, los equipos de las Naciones Unidas en los países dedicaron esfuerzos a ayudar a un número creciente de Estados Miembros que solicitaron apoyo para el desarrollo de capacidad en lo referente a los derechos humanos a fin de participar en los mecanismos de las Naciones Unidas relacionados con los derechos humanos, incluido el examen periódico universal del Consejo de Derechos Humanos, y para incorporar las normas y las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos en las estrategias y los procesos nacionales de desarrollo.

Basándose en el éxito de la labor de los equipos de las Naciones Unidas en los países, el GNUD publicó un documento en inglés sobre las mejores prácticas titulado Mainstreaming Human Rights in Development: Stories from the Field a fin de difundir información técnica, conocimientos y experiencia, como elemento importante de la visión estratégica del GNUD para mejorar la incorporación de los derechos humanos a nivel nacional y demostrar el potencial que encierra esta labor para promover el desarrollo sostenible.