En 2013, los Estados Miembros afirmaron no solo su compromiso de intensificar los esfuerzos por acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, sino también su determinación de elaborar una agenda para el desarrollo después de 2015 que se levante sólida sobre los cimientos que sentaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio. De conformidad con la resolución 68/6, de la Asamblea General que contiene el documento final del acto especial de seguimiento de la labor realizada para logar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la agenda para el desarrollo después de 2015 debe reforzar el compromiso de la comunidad internacional con la erradicación de la pobreza y el desarrollo sostenible mediante un enfoque coherente que integre de manera equilibrada las tres dimensiones del desarrollo sostenible en un solo marco y un solo conjunto de objetivos, de carácter universal y aplicables a todos los países. Los Estados Miembros hicieron hincapié en la necesidad de un apoyo firme del sistema de las Naciones Unidas en toda su labor encaminada a preparar una agenda para el desarrollo después de 2015 inclusiva y centrada en las personas.

En un esfuerzo por ayudar a los Estados Miembros a preparar una agenda para el desarrollo después de 2015 que sea coherente, el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD) encabezó una labor de extensión sin precedentes, con la participación de múltiples interesados para facilitar una conversación mundial a fin de contribuir a la labor del Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda para el Desarrollo Después de 2015 del Secretario General y las deliberaciones del Grupo de Trabajo Abierto sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La iniciativa en curso proporciona un espacio para que se escuche la voz de las personas e incluye un esfuerzo sostenido por llegar a los pobres y los marginados. Hasta la fecha, casi 2 millones de personas de todo el mundo han participado en una conversación sobre lo que esperan de un marco de desarrollo mundial. Las consultas se celebraron en forma de diálogos nacionales encabezados por los equipos de las Naciones Unidas en los países organizados en colaboración con los gobiernos, la sociedad civil y otros asociados, consultas temáticas mundiales, junto con la plataforma web El Mundo que Queremos (www.worldwewant2015.org) y, la encuesta mundial Mi Mundo (http://www.myworld2015.org/es/).

Sobre la base de los resultados de las consultas nacionales, los equipos regionales del GNUD y las comisiones regionales de las Naciones Unidas convocaron consultas que ampliaron aún más el alcance de la representación nacional en los diálogos entre múltiples interesados. Las conclusiones preliminares de la iniciativa mundial en curso figuran en los informes del GNUD titulados “Inicia la conversación global: punto de vista para una nueva agenda de desarrollo” y “Un millón de voces: el futuro que queremos. Un futuro sostenible con dignidad para todos y todas” (disponibles en la plataforma web “El futuro que queremos”).

A lo largo de 2013, el Comité de Alto Nivel sobre Programas apoyó el proceso preparatorio para la elaboración de la agenda para el desarrollo después de 2015 ayudando a la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación en la promoción de la coherencia a nivel de todo el sistema y abordando de manera integrada las dificultades y oportunidades que se plantean al sistema de las Naciones Unidas a la hora de definir su propio papel y su contribución en un entorno normativo nuevo para el desarrollo. En este contexto, el Comité de Alto Nivel sobre Programas preparó una visión del sistema de las Naciones Unidas sobre las conclusiones y las recomendaciones del informe del Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda para el Desarrollo Después de 2015 del Secretario General (Una nueva alianza mundial: erradicar la pobreza y transformar las economías a través del desarrollo sostenible) como contribución al informe del Secretario General titulado “Acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: opciones de crecimiento sostenido e inclusivo y cuestiones relativas a la promoción de la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo después de 2015” (A/67/257). El sistema de las Naciones Unidas apoyó las principales conclusiones y recomendaciones del informe del Grupo de Alto Nivel haciendo suyos los cinco grandes cambios necesarios para impulsar el enfoque de la agenda para el desarrollo después de 2015 que en él figuran. Esos cambios son los siguientes: a) no olvidarse de nadie, b) colocar el desarrollo sostenible en el centro de la agenda, c) transformar las economías para crear empleo y crecimiento inclusivo, d) construir paz e instituciones eficaces, abiertas y responsables para todos, y e) forjar una nueva alianza mundial.

El Comité de Alto Nivel sobre Programas también preparó un documento que ofrecía dirección y análisis crítico para la reflexión más en profundidad por parte de la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación sobre las consecuencias institucionales y normativas de una agenda para el desarrollo para después de 2015 transformadora y universal, en la que el desarrollo sostenible ocupe un lugar central. Entre los desafíos clave que se señalaron cabe citar la necesidad de una integración coherente de las políticas en las tres dimensiones del desarrollo sostenible dentro del contexto amplio del mandato de las Naciones Unidas relacionado con la paz y la seguridad, el desarrollo, los derechos humanos y el estado de derecho. Posteriormente, en su período de sesiones de noviembre de 2013, la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación reflexionó sobre las principales cuestiones clave en las que sería esencial lograr un entendimiento común y una postura unitaria en todo el sistema de las Naciones Unidas. Entre esas cuestiones cabe citar el principio de universalidad, la relación entre los objetivos de desarrollo sostenible y los Objetivos de Desarrollo del Milenio que aún quedan por cumplir, y los medios de aplicación.

La Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación concluyó que, para que el sistema de las Naciones Unidas siguiera siendo eficaz en su apoyo a los Estados Miembros, tendría que converger en torno a los desafíos conceptuales, operacionales y de procedimiento para cumplir la futura agenda para el desarrollo sostenible. A tal fin, la Junta de los Jefes Ejecutivos para la Coordinación exhortó a sus órganos subsidiarios a que prepararan juntos opciones sobre la mejor manera en que el sistema de las Naciones Unidas podría apoyar a los Estados Miembros ahora que la comunidad internacional se esfuerza por hacer una transición hacia una nueva agenda para el desarrollo universal centrada en el desarrollo sostenible, incluida su aplicación a nivel de los países. Se señalaron cinco elementos interrelacionados que serían críticos para la agenda para el desarrollo después de 2015: a) universalidad, b) integración, c) igualdad, d) derechos humanos y e) la revolución de los datos. En 2014 se estudiarán más en profundidad las repercusiones de esos elementos para el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo, así como varios posibles aceleradores del cambio.